Especial Rusticast

Rusticast es una empresa joven, radicada en el Principado de Asturias, su central tiene sede en la Villa de Avilés, conocida como la Villa del adelantado. Somos la única empresa de capital asturiano especialista en el sector rústico. Asturias es rica por su entorno, por su historia y sobre todo por sus costumbres en propiedades de estas características, sus casas de indianos, sus mansiones blasonadas, su arquitectura tradicional, sus Hórreos sus Paneras... y un largo etc. de connotaciones, como su agradable clima, su montaña y su eterna mirada hacia la mar hacen de la "tierrina" el punto de referencia, de los que buscan algo diferente, para su segunda vivienda, para su descanso estival o para su retiro soñado. Desde este punto de la página de Rusticast abordaremos y daremos a conocer los diferentes puntos de interés que tiene esta región, comenzando por La ciudad de Avilés. En cuanto a riqueza Avilés es un pequeño concejo, de 26 Km. cuadrados de superficie, emplazado en el centro de la costa asturiana, a 26 Km. de la capital. Dispone del segundo puerto en importancia de la región, en una posición central, que atesora además, un privilegiado nudo de comunicaciones (incluido el aeropuerto de Asturias a 14 Km.), y donde finaliza el eje asturiano mas desarrollado. La instalación de Ensidesa (actual Aceralia) que en 1957 encendió su primer horno alto, dio un vuelco a la economía, la historia y demografía de Avilés. Las fiestas son una de las señas de identidad más características del concejo, en los momentos estratégicos del año.

La primavera es recibida con la fiesta de Bollo a base de carrozas y entrega de bollos escarchados (la especialidad astronómica mas destacada del concejo, junto a la merluza a la avilesina y la caldereta Pachico). La celebración de la Pascua es consecuencia del final de una Semana Santa que en Avilés, con 6 cofradías activas, pasos y procesiones de gran tradición popular, alcanza las dimensiones más importantes de Asturias. También se celebra San Agustín, San Juan, San Pedro, Virgen del Carmen, Santa Ana, y el Antroxu con el masivo gigante y alocado descenso fluvial del monumental por calles peatonales o barrios semirrurales, la playa de Salinas, etc. En definitiva, Avilés es hoy una ciudad tranquila en la que el peatón, a ido conquistando terreno, muy lejos de la imagen negra que dejo la industrialización alocada que para bien y para mal, es cosa de otro tiempo.

Durante mucho tiempo Avilés ha sido la olvidada del turismo asturiano. La razón hay que encontrarla en la instalación, en la mitad del siglo actual, de un gran complejo siderúrgico que oscureció la gran riqueza del patrimonio histórico de la ciudad. Actualmente la factoría ha cerrado gran parte de sus instalaciones, lo que ha devuelto ha la ciudad un aire limpio. Paralelamente a este proceso, el ayuntamiento avilesino no puso en marcha, en 1996, un Servicio de Promoción Turística. Actualmente el turismo está en un constante auge creciente.

La ciudad posee el segundo casco histórico más importante de Asturias después del Oviedo. Parte del mismo esta declarado, por el Estado español Conjunto Histórico Artístico Monumental. Es recoleto y paseable, trufado de monumentos civiles  y religiosos pertenecientes a casi todas las épocas arquitectónicas. La gran cantidad de soportables, una originalidad arquitectónica de Aviles, hacen que la visita este a salvo de cualquier contingencia meteorogica. Son destacables las calles de Rivero Galiana (siglo XVII) que destilan un sabor de época poco común.

Partiendo de la plaza de España, articulada en el siglo XVII en torno a tres palacios de estilo barroco (Ayuntamiento, Marques de Ferrera y Llano Ponte), se puede adentrar uno en el medievo paseando por la calle de la Ferrería que guarda monumentos góticos como la casa de Valdecarzana cuya fachada principal no ha sufrido modificación desde el siglo XIV y que es el mas destacado monumento asturiano para comprender la arquitectura civil de la época. Un poco mas adelante nos encontramos con la plaza de Carlos Lobo, lugar de transacción (ya que el antiguo puerto estaba a 50 m de la misma) comercial de buques procedentes, tanto de España como de países europeos, la preferencia de los marinos, a lo largo de la historia, por el puerto local estuvo motivada por la seguridad que, al estar situado a al fondo de la ría, facilitada a los navíos. Este hecho, y la pujanza comercial de Aviles, lo convirtió durante siglos en el principal puerto del Cantábrico. Al lado de esta plaza se encuentran dos grandes monumentos: la iglesia de los Franciscanos, estilo románico, levantada en el siglo XII y a la que posteriormente se añadieron dos capillas laterales: una gótica (siglo XVI) la de Pedro Solís o de Los Ángeles y otra barroca (siglo XVIII). Al costado izquierdo de la iglesia, e independiente de ésta, nos encontramos con la capilla funeraria de Los Alas (siglo XIV) una de las más antiguas y la mejor conservada del Principado.

En el parque del Muelle (siglo XIX) hay doce estatuas, entre las que destaca el conjunto escultórico dedicado al marino avilesino Pedro Menéndez de Aviles, Adelantado de La Florida y fundador de la ciudad más antigua de los Estados Unidos de América: San Agustín de la Florida. Este parque, junto con el de Ferrera (81.000 metros cuadrados) constituye los más importantes, en una ciudad que posee nada menos que doce. El barroco importantes palacios ya citados, que se complementan con el magnifico del Marques de Camposagrado (la mas importante muestra del barroco asturiano en opinión de muchos historiadores).

Indispensable es visitar Sabugo, el antaño medieval barrio marinero de la ciudad y hoy lugar de concentración de sidrerías. En Sabugo destaca su iglesia, una pequeña joya arquitectónica que conjuga el románico con el gótico. Cerca de aquí esta la plaza del Mercado, construida a finales del XIX en terrenos ganados de la marisma. Es un singular espacio arquitectónico y una de las plazas más originales de España, con todo su perímetro rodeado de galerías.

La ciudad posee el segundo casco histórico más importante de Asturias después del Oviedo. Parte del mismo esta declarado, por el Estado español Conjunto Histórico Artístico Monumental. Es recoleto y paseable, trufado de monumentos civiles  y religiosos pertenecientes a casi todas las épocas arquitectónicas. La gran cantidad de soportables, una originalidad arquitectónica de Aviles, hacen que la visita este a salvo de cualquier contingencia meteorológica. Son destacables las calles de Rivero Galiana (siglo XVII) que destilan un sabor de época poco común.

Partiendo de la plaza de España, articulada en el siglo XVII en torno a tres palacios de estilo barroco (Ayuntamiento, Marques de Ferrera y Llano Ponte), se puede adentrar uno en el medievo paseando por la calle de la Ferrería que guarda monumentos góticos como la casa de Valdecarzana cuya fachada principal no ha sufrido modificación desde el siglo XIV y que es el mas destacado monumento asturiano para comprender la arquitectura civil de la época. Un poco mas adelante nos encontramos con la plaza de Carlos Lobo, lugar de transacción (ya que el antiguo puerto estaba a 50 m de la misma) comercial de buques procedentes, tanto de España como de países europeos, la preferencia de los marinos, a lo largo de la historia, por el puerto local estuvo motivada por la seguridad que, al estar situado a al fondo de la ría, facilitada a los navíos. Este hecho, y la pujanza comercial de Aviles, lo convirtió durante siglos en el principal puerto del Cantábrico. Al lado de esta plaza se encuentran dos grandes monumentos: la iglesia de los Franciscanos, estilo románico, levantada en el siglo XII y a la que posteriormente se añadieron dos capillas laterales: una gótica (siglo XVI) la de Pedro Solís o de Los Ángeles y otra barroca (siglo XVIII). Al costado izquierdo de la iglesia, e independiente de ésta, nos encontramos con la capilla funeraria de Los Alas (siglo XIV) una de las más antiguas y la mejor conservada del Principado.

En el parque del Muelle (siglo XIX) hay doce estatuas, entre las que destaca el conjunto escultórico dedicado al marino avilesino Pedro Menéndez de Aviles, Adelantado de La Florida y fundador de la ciudad más antigua de los Estados Unidos de América: San Agustín de la Florida. Este parque, junto con el de Ferrera (81.000 metros cuadrados) constituyen los más importantes, en una ciudad que posee nada menos que doce. El barroco importantes palacios ya citados, que se complementan con el magnifico del Marques de Camposagrado (la mas importante muestra del barroco asturiano en opinión de muchos historiadores).

Indispensable es visitar Sabugo, el antaño medieval barrio marinero de la ciudad y hoy lugar de concentración de sidrerías. En Sabugo destaca su iglesia, una pequeña joya arquitectónica que conjuga el románico con el gótico. Cerca de aquí esta la plaza del Mercado, construida a finales del XIX en terrenos ganados de la marisma. Es un singular espacio arquitectónico y una de las plazas más originales de España, con todo su perímetro rodeado de galerías.